martes, 23 de julio de 2013

el camino de la felicidad


Resulta que la búsqueda de la felicidad, del sentimiento de satisfacción personal, ya no es cosa de gurús que dan consejos, sino que ha entrado de lleno en el ámbito de las ciencias. Y algunos de sus hallazgos son sorprendentes.
Muestran, por ejemplo, que hay más felicidad en el altruismo que en el hedonismo, y en dormir más cada día que en comprarse un coche nuevo.
También se sabe que cada uno de nosotros tiene una felicidad basal, dependiente de los propios genes pero no por ello marcada a fuego: es posible manipularla... siempre que se descubran los comandos correctos.
Lo bonito del asunto es que entre quienes diseccionan la felicidad para buscar sus ingredientes hay economistas, sociólogos o psicólogos que publican sus trabajos en las revistas científicas de mayor impacto internacional. Sí, hay una búsqueda científica de la felicidad.
Desde 2006 hasta ahora, la felicidad ha protagonizado más de 27.300 artículos científicos. Ahora hay un Journal of Happiness Studies (Revista de estudios sobre la felicidad) incluido en el sistema de citas científicas, y una World Database of Happiness, o base de datos mundial, que recopila información al respecto.
La ola ha contagiado, además de a las editoriales -véase la proliferación de obras alusivas, como Emociones positivas , del psicólogo Enrique G. Fernández Abascal-, a áreas colindantes, como la economía.
Proyecto Happiness
La Unión Europea acaba de financiar el proyecto Happiness, una investigación que durará tres años y analizará cómo influyen las condiciones ambientales -desde el clima y la polución hasta la disponibilidad de servicios educativos o de salud- en el bienestar subjetivo, uno de los sinónimos técnicos de felicidad de los europeos.
La directora del proyecto, Susana Ferreira, del University College en Dublín, espera que los resultados sean útiles para la toma de decisiones "de la clase política y para el público en general". Ferreira y el resto de los investigadores son economistas. Pero no son los únicos en este campo. En economía es importante saber por qué la gente toma las decisiones que toma, y esa pregunta ha guiado a Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía de 2002, hasta la felicidad.
Lo ha guiado, en concreto, a la siguiente cuestión crucial: si la felicidad es el motor del comportamiento humano, habrá que saber cómo medirla. "Las declaraciones directas de bienestar subjetivo podrían ser útiles a la hora de medir las preferencias del consumidor... si esto pudiera hacerse de modo creíble", escribía Kahneman en 2006. Y en el mismo párrafo señalaba cómo en economía se da el mismo boom pro felicidad que en psicología: entre 2001 y 2005 se publicaron más de 100 trabajos sobre economía y felicidad, comparados con sólo cuatro entre 1991 y 1995.
Así pues, ¿cómo se mide la felicidad? Una primera respuesta parece obvia: preguntando a los principales interesados. Las prestigiosas encuestas del European Social Survey (ESS), que se hacen desde 2001, incluyen la pregunta: "¿Cómo es usted de feliz?". Hay otras encuestas similares: el Eurobarómetro y sus equivalentes en otros continentes, o el World Values Survey (WVS), con datos de más de 50 países desde principios de los ochenta.
Los resultados de estas encuestas pintan grosso modo el siguiente panorama. En los países ricos se es más feliz que en los pobres. Bien. Pero superado un nivel mínimo de riqueza, dinero y felicidad se desacoplan: aunque la capacidad adquisitiva se multiplique, el sentimiento de bienestar apenas varía.
La paradoja ya la señaló en los años setenta el economista Richard Easterlin, y se corrobora a lo largo de los años. Fernández Abascal lo ha expresado así: "Mis hijos tienen todas las videoconsolas y no son más felices de lo que era mi padre, que jugaba con una cuerda y una caja de cartón en la calle: tenían menos medios, pero los niveles de felicidad eran parecidos".
Las encuestas del WVS también muestran que el nivel de felicidad se mantiene más o menos estable a lo largo de los años, así como las diferencias entre países. En los países nórdicos y en América latina se declaran más felices que en Asia. Sin embargo, tras los últimos datos, del pasado julio, Ron Inglehart, el responsable del WVS, llamó la atención sobre el hecho de que desde 1981 la felicidad parece haber aumentado en 45 de los 52 países estudiados.
Inglehart y otros autores lo atribuyen a la mejor calidad de vida en países que empiezan a salir de la pobreza y a la extensión de la democracia, supuestamente asociada a más libertad personal. Pero, en cualquier caso, la foto que proporcionan las grandes encuestas es para muchos demasiado borrosa, así que tratan de afinar con investigaciones más precisas, a menor escala. Algunas dan resultados sobre edad y sexo.
En general, hay coincidencia en que son más felices los jóvenes y los jubilados. Un reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística francés (Insee), con encuestas realizadas después de 1975, revela que, tras un bache en torno a los cuarenta años, la felicidad "remonta y alcanza su apogeo durante los sesenta", independientemente del estado civil o el nivel de renta.
Y el pasado julio investigadores estadounidenses -Easterlin, entre ellos- analizaron décadas de datos antes de concluir que de jóvenes las mujeres se declaran más felices, pero hacia los 48 años las cosas cambian y son ellos quienes se sienten más satisfechos con sus vidas.
La Argentina en el ranking de bienestar

"           En su último informe, la World Values Survey (WVS) coloca a la Argentina dentro del grupo de países en los que claramente se ha observado un aumento del nivel de felicidad. Así, nuestro país comparte una misma tendencia positiva con otras naciones, como la India, Irlanda, México, Puerto Rico, Corea del Sur o Dinamarca. En el ranking de bienestar subjetivo (que la WVS elabora a partir de una ecuación que pone en juego la felicidad y el nivel de satisfacción con la vida), la Argentina se ubica en el puesto número 32, muy por sobre el promedio de las 97 naciones evaluadas.  


lunes, 22 de julio de 2013

VIDA SANA

¿A QUE EDAD YA NO VALE LA PENA COMENZAR UN PLAN DE EJERCICIOS?
Las evidencias científicas sobre entrenabilidad indican cambios positivos en hombres y mujeres que empiezan una actividad física a los 83 años que básicamente se reflejan en parámetros fisiológicos importantes. Estos cambios son poco visibles pero sí son claramente percibidos por la persona que se somete a ejercicios pero, debidamente planificados. A toda edad es posible y positivo comenzar un programa de ejercicios. (Kovanen, Report of Int. Symp. on Sport and Health. Finlandia).

¿CON DOLOR DE ESPALDA SE PUEDE HACER EJERCICIOS?
Si Ud. ya exploró el medio médico y kinésico, lo que implica un adecuado diagnóstico (origen, lesión, localización etc...), indudablemente que lo más indicado es un plan integral de ejercicios respetando biomecánicamente su condición individual. Muchas de las molestias de columna conllevan a un circulo vicioso que deteriora la condición física y ésta a su vez empeora los síntomas dolorosos de columna. Espalda dolorosa, bien identificada, experimenta beneficios con ejercicios integrales. (Southmayd. Sport Health. Book of Athletic Injuries. USA).

¿SE DEBEN COMER MAS PROTEÍNAS CUANDO UNO HACE EJERCICIOS?
No existen evidencias que el consumo de proteínas en exceso (más de 1 gramo por kilo de peso) preste beneficios y más aún cuando son con fines de salud. La nutrición de una persona que se somete a ejercicios con fines de salud, debe estar acompañada de agua y las proporciones normales de hidratos de carbonos, lípidos y proteínas que debe consumir cualquier ser humano. La cantidad de alimentos debe ir acorde al gasto calórico diario. (Evans, Clin. Geriatr. Med. 11:4).

¿COMO EL EJERCICIO BENEFICIA AL SISTEMA HORMONAL?
Todos los beneficios que el ejercicio físico nos puede aportar, dependen en el más alto porcentaje a mecanismos de adaptación neuro-endocrina, es decir, hormonal. Nuestras funciones están comandadas por las hormonas y estas dependen de la sensibilidad de sus receptores a donde llegan para entregar "la orden".

El entrenamiento físico bien programado, aumenta la cantidad de receptores hormonales, por lo que las hormonas pueden de mejor forma llegar a contactar a cada célula para modificar su función. La hipertrofia muscular, la regulación de azúcar, la eliminación del tejido adiposo, la presión arterial etc... todo ésto está en juego durante el ejercicio y mejora gracias a la perfección que el sistema endocrino experimenta con la actividad física. (Guezzenec, Bull. Acad. Med. Oct. 179:7)

¿A QUE EDAD DEBEN COMENZAR LOS NIÑOS A EJERCITARSE PARA AUMENTAR SU ESTATURA?
La estatura solo la modifica la desnutrición y la falta de oxigeno. Ningún ejercicio puede modificar el padrón genético de la talla. Es en un 98% genéticamente dependiente. Ningún estudio desde hace más de 40 años ha podido demostrar que los niños entrenados o deportistas crecen más que los no entrenados. El ejercicio potencia al desarrollo, a la maduración y formación. (Saavedra, Amer. Coll. of Sport Medicine. Sept. 23:9).

¿AGUA, JUGO, LECHE O CERVEZA?
Los cuatro. Todos aportan nutrientes, sales, minerales, vitaminas y contribuyen a la recuperación del agua perdida con el ejercicio. Agua antes, durante y después del ejercicio. Jugo entre las comidas. Leche temprano en la mañana y cerveza después del entrenamiento antes de dormir. Autoridades de salud de los países desarrollados recomiendan una cerveza diaria: baja el colesterol, relaja, vasodilata, posee vitaminas y minerales, poco sodio y estimula la producción de orina y el poco alcohol que posee (en relación a otras bebidas alcohólicas) se recomienda como inductor del sueño. Una cerveza (400 ml) es benéfica, más de dos provoca efectos negativos. (Chari. Dig. Dis. Science. Jun 41:6)

¿AL LLEGAR LA MENOPAUSIA, DEBO DEJAR LA ACTIVIDAD FISICA?
Todo lo contrario. Es mas, se debe hacer ejercicio unos 10 años antes de la menopausia, la cual llega a los 50 años, para soportar de mejor manera los efectos de la falta de producción de estrógenos. Si bien la terapia hormonal de reemplazo ha solucionado la gran parte de los trastornos de la menopausia, el ejercicio físico es aditivo y potenciador de los efectos de las hormonas de reemplazo. El colesterol, la hipertensión, la acumulación de tejido adiposo, la osteoporosis, la hiperinsulinemia, el tejido muscular y la función cardiovascular, se ven claramente beneficiados por la practica del ejercicio físico pre y postmenopausia. (Saavedra, Bol. Soc. Chil. de Climaterio. Marzo 2:1) .

¿QUE TIPO DE ABDOMINALES SON LOS MAS RECOMENDADOS?
Comúnmente, los abdominales son recomendados para "entrar la panza" o "eliminar los rollos".

La actividad comercial en torno a este fenómeno no es despreciable. Cada mes sale un nuevo artefacto "mágico" para la panza. Existe mucho desorden irresponsable en torno a este problema.

Primero: los abdominales tienen como función flectar el tronco, lo que incluye cabeza, la cabeza pesa cerca de 8 kilos. Por lo tanto, si no hay lesión, cualquier ejercicio que acerque la cabeza a las piernas es apropiado, ya sea con pies estirados o flectados, con peso o colgado, todo depende un poco de su estructura.

Segundo: los abdominales van desde la cadera a las costillas, no hay bajos ni altos. El dolor de los llamados "buenos abdominales", es provocado por la claudicación, es decir, por la falta de circulación que se provoca cuando estos son ejecutados sin fase de relajación sino mas bien contracción sobre una semicontracción. Duele la parte inferior si flecta el tronco o duele la parte superior si eleva las rodillas.

Tercero: Los abdominales no eliminan la grasa que esta sobre los músculos abdominales, por lo que debe saber que hacer con su panza: reducir la grasa, fortificar los músculos o "mejorar" la calidad de su piel.


Cuarto: invierta en una buena orientación en vez de costosas y aparatosas maquinas de la "tele". Son los ejercicios más simples y fáciles de hacer con el propio peso del cuerpo. 

jueves, 4 de julio de 2013

RISOTERAPIA


¿Cuántas variedades de cebolla hay?

¿Cuántas variedades de cebolla hay? ¿Por qué nos hace llorar su aroma cuando la cortamos? ¿Cuál es la mejor forma de prepararla? ¿Es realmente buena para la salud?

Gracias al próximo 
San Valentín he recordado la expresión que sirve de titular. Solemos interpretar esa frase como una afirmación de la fuerza que da el amor para vencer dificultades y salir adelante. Supongo que está de más explicar que el pan -en sentido literal y metafórico- es básico para la supervivencia humana. La cebolla no lo es, y por ello la convierto en motivo de reflexión. No se trata de hablar de pan y vino -con lo que podríamos seguir caminando- ni de otras combinaciones. ¿Por qué acompañar ahí el pan con la humilde cebolla? Aún recordando el hecho de que los pobres del Antiguo Egipto se alimentaban a veces así, las peculiaridades del vegetal nos invitan a pensar en otras direcciones: la estructura del bulbo y el eterno proceso de conocimiento que simboliza el ir abriendo capa tras capa, o la clave bioquímica, que nos recuerda las lágrimas que sin duda han de derramarse en toda relación bilateral. Pero también habrá que considerar facetas gastronómicas.

Aunque ha de decirse que la cebolla ha sido, por antonomasia, comida de pobres. Miguel Hernández escribió en la cárcel de Alicante, donde moriría, unas Nanas de la cebolla dedicadas a su hijo de pocos meses. Tras recibir una carta de su mujer diciéndole que no comía más que pan y cebolla, el 12 de septiembre de 1939 el poeta de Orihuela respondía a Josefina Manresa: "Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor a la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles te mando esas coplillas que le he hecho, ya que para mí no hay otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme... 

En la cuna del hambre 
mi niño estaba. 
Con sangre de cebolla 
se amamantaba?".
 


De los primeros alimentos de la humanidad

La cebolla fue uno de los primeros alimentos de la humanidad, consumida en tiempos prehistóricos y ampliamente cultivada en el Antiguo Egipto, Grecia y Roma. Hoy se estima que figura en sexto lugar en la lista de vegetales más cosechados en el mundo, con una producción de 30 millones de toneladas, de los que un millón corresponde a España. Existen multitud de variedades, ya que es muy fácil de hibridar, pero suelen destacarse tres grandes tipos; por un lado, y por su forma, se diferencian las llamadas chatas y por otro, las redondas, y entre éstas la blanca -con un color de piel entre amarillo y ocre- y la morada. Aunque en general el sabor depende no solo de la variedad, sino también del lugar y condiciones de cultivo, la morada tiene un gusto menos picante y suele preferirse para las ensaladas. No es recomendable guardarlas en lugar húmedo ni cerca de las patatas, pues éstas desprenden humedad que hace que las cebollas se estropeen.

Indicaré que la cebolla -Allium cepa- es planta de la familia de las liliáceas, pariente de cebolletas -A. fistulosum-, cebollinos -A. schoenoprasum-, puerros -A. porrum-, ajos -A. sativum- y chalotas o escalonias -A. ascalonicum-. Lo de cepa viene del latín cibus, que significa "alimento, manjar o comida", palabra emparentada con cebo y cebar, y que es la misma raíz que concluye en castellano cebolla, en catalán ceba, en gallego y portugués cebola, en checo cibule, en alemán Zwiebel, en italiano cipolla, en noruego kepaløk, en polaco cebula o en tagalo sibuya. En general, se trata de una familia de plantas con amplio uso en la cocina, como alimento y sobre todo como ingrediente para realzar sabores. Las mismas moléculas que originan el lagrimeo son las que excitan las papilas gustativas y los receptores del olfato, y ello, manejado con moderación en la cocina, hace que nuestros sentidos estén más sensibles a los sabores y aromas de los alimentos.

Casi todas las especies
 del género Allium tienen un sabor intenso, debido a la presencia de compuestos de azufre, pero la cebolla es la única que provoca lágrimas. Este efecto se produce porque al cortarla se rompen las paredes celulares, y así ciertos aminoácidos azufrados que tiene se ponen en contacto con enzimas, formándose compuestos volátiles, como el ácido propenil sulfénico, que se descompone rápidamente dando sulfóxido de tiopropanal, que es el que hace llorar, quizás porque libera ácido sulfúrico en contacto con el líquido lacrimal. El ojo reacciona como debe, produciendo lágrimas para disolver y eliminar al agente irritante. Evidentemente hay personas que son más sensibles que otras a estas agresiones químicas, y es indudable que con la práctica se adquiere una cierta tolerancia. Suele recomendarse trocear las cebollas bajo el grifo del agua fría, para que arrastre los compuestos lacrimógenos.

Frita tiene más sabor

Inmersos en la cocina, y troceadita la cebolla, veremos que si la freímos adquiere más sabor que cocida. Ello sucede porque el agua con sal hierve a poco más de 100 ºC, mientras que la temperatura del aceite de oliva al freír una cebolla es de unos 160 ºC. Esta diferencia térmica ayuda a que se desprendan agua y algunas sustancias propias de la cebolla cruda, lo que concentra y modifica los sabores. A su vez, otros compuestos reaccionan químicamente a esa temperatura para convertirse en sustancias dulces. También el aceite adquiere sabor de compuestos liposolubles que contiene la cebolla. Por cierto, que cuando se hace un sofrito de ajo y cebolla es preferible añadir el ajo cerca del final del proceso, pues de otra manera puede quemarse, a no ser que optemos por dejar la cebolla medio cruda, lo que no suele ser recomendable. 

Al menos en su versión popular
 , la cumbre gastronómica de la cebolla es la calçotada catalana, una fiesta de grupo para asar y degustar calçots, que obtiene en Valls, al norte de Tarragona, su mejor expresión. Los calçots son tallos tiernos de cebolla, cultivados según laborioso proceso y así llamados porque al final se han "calzado" con tierra para que crezcan blancos. De cada cebolla nacen entre 7 y 12 tallos, que se recogen a partir de enero. Se asan en grandes parrillas sobre fuego fuerte de sarmientos, se envuelven con papel para que se mantengan calientes y terminen de cocerse y luego se comen, tras quitarles la capa exterior ennegrecida y mojarlos en una salsa que recuerda al romesco. Esa salsa per calçots lleva almendras, avellanas, tomate y está especiada con ajo, pimentón y guindilla. Aunque el inexperto pueda confundirlo a la vista, el calçot es más ancho, tierno y dulce que la cebolleta. Un porrón -mejor de Priorato- completa perfectamente la cuchipanda.